Presidenta Bachelet firmó un proyecto de ley destinado a la protección de los cetáceos en aguas nacionales
July 25th, 2008
La caza de ballenas es un tema sumamente contingente. Hemos visto en medios escritos y en televisión con tristeza como grupos de buques factoría dan muerte semanalmente a ballenas en distintas partes del mundo. La caza de éstos animales se ha duplicado durante los últimos años. Según datos de la organización World Wide Fund for Nature (WWF), la temporada 2000 /2001 perecieron 1015 animales, frente a 1921 ejemplares muertos la temporada 2005 /2006. La población de ballenas azules del Antártico está a menos del 1 por ciento de su abundancia original, a pesar de 40 años de protección total. Solo en el caso de la ballena gris del Pacífico oriental, se cree que ha recuperado su abundancia original, pero la ballena gris del Pacífico occidental, es la más amenazada del mundo: se encuentra al borde de la extinción, con tan sólo 100 ejemplares.
Chile, hoy se plantea el desafío de ser un país libre de caza de ballenas. La Presidenta, firmó el mes pasado un Proyecto de Ley que declara a nuestro país como zona libre de caza de cetáceos, junto con dos decretos supremos que declaran a las ballenas como monumento nacional y prohíben permanentemente la muerte, captura y comercialización de estas especies. Esta nueva normativa será de suma relevancia para la protección de éstos mamíferos, ya que en Chile circulan alrededor de 43 diferentes tipos de especies, esto es cerca de la mitad de las especies más conocidas.
En la labor de protección serán muy relevantes, como destacó la propia Presidenta, los decretos supremos que declaran monumento nacional a los cetáceos y el que prohíbe permanentemente la muerte, captura y comercialización de estas especies. Mediante el proyecto de ley, se permitiría la conservación y reproducción de las poblaciones cetáceas, la protección de los espacios para el desarrollo de sus ciclos de vida, como los lugares de cría, el apareamiento y alimentación y, las rutas migratorias.
Este proyecto contempla sanciones, como la pena de presidio en el caso de la caza de cetáceos. Al declarar a estos mamíferos monumento nacional y prohibir todo tipo de caza, tanto las embarcaciones chilenas, así como las extranjeras dentro del territorio jurisdiccional de Chile se verán obligadas a respetar la nueva normativa.
Se debe tener presente sin embargo, que la caza no es la única amenaza para estas especies. El alto impacto de el hombre sobre los océanos convirtiéndolo en una amenaza para su ecosistema, también influyen dramáticamente en la vida de las ballenas y en la de otros seres marinos. Entre las amenazas ambientales conocidas para las ballenas se encuentran el cambio climático, la contaminación, la sobrepesca, el debilitamiento de la capa de ozono, y los ruidos provocados por dispositivos. En el caso de la pesca (o sobrepesca) específicamente la pesca industrial constituye una gran amenaza para la disponibilidad de alimento de las ballenas y un riesgo físico, al quedar enganchadas éstas en las redes de pesca. Por ello, más allá de consagrar nuevas normativas de protección específica para la ballena, sugerimos otros mecanismos que regulen también la forma en cómo se extraen recursos del mar, de cómo eliminamos nuestros desechos, y finalmente la realización de campañas que fomenten la protección del eco sistema y sensibilicen a la ciudadanía para la conservación y la protección de los espacios públicos que forman parte del patrimonio de la humanidad.
Chile, hoy se plantea el desafío de ser un país libre de caza de ballenas. La Presidenta, firmó el mes pasado un Proyecto de Ley que declara a nuestro país como zona libre de caza de cetáceos, junto con dos decretos supremos que declaran a las ballenas como monumento nacional y prohíben permanentemente la muerte, captura y comercialización de estas especies. Esta nueva normativa será de suma relevancia para la protección de éstos mamíferos, ya que en Chile circulan alrededor de 43 diferentes tipos de especies, esto es cerca de la mitad de las especies más conocidas.
En la labor de protección serán muy relevantes, como destacó la propia Presidenta, los decretos supremos que declaran monumento nacional a los cetáceos y el que prohíbe permanentemente la muerte, captura y comercialización de estas especies. Mediante el proyecto de ley, se permitiría la conservación y reproducción de las poblaciones cetáceas, la protección de los espacios para el desarrollo de sus ciclos de vida, como los lugares de cría, el apareamiento y alimentación y, las rutas migratorias.
Este proyecto contempla sanciones, como la pena de presidio en el caso de la caza de cetáceos. Al declarar a estos mamíferos monumento nacional y prohibir todo tipo de caza, tanto las embarcaciones chilenas, así como las extranjeras dentro del territorio jurisdiccional de Chile se verán obligadas a respetar la nueva normativa.
Se debe tener presente sin embargo, que la caza no es la única amenaza para estas especies. El alto impacto de el hombre sobre los océanos convirtiéndolo en una amenaza para su ecosistema, también influyen dramáticamente en la vida de las ballenas y en la de otros seres marinos. Entre las amenazas ambientales conocidas para las ballenas se encuentran el cambio climático, la contaminación, la sobrepesca, el debilitamiento de la capa de ozono, y los ruidos provocados por dispositivos. En el caso de la pesca (o sobrepesca) específicamente la pesca industrial constituye una gran amenaza para la disponibilidad de alimento de las ballenas y un riesgo físico, al quedar enganchadas éstas en las redes de pesca. Por ello, más allá de consagrar nuevas normativas de protección específica para la ballena, sugerimos otros mecanismos que regulen también la forma en cómo se extraen recursos del mar, de cómo eliminamos nuestros desechos, y finalmente la realización de campañas que fomenten la protección del eco sistema y sensibilicen a la ciudadanía para la conservación y la protección de los espacios públicos que forman parte del patrimonio de la humanidad.


